lunes, 15 de septiembre de 2008

Quiero tu puesto


Según los datos que la OCDE arroja hoy en la prensa, parece ser que el 22% de los universitarios empleados está sobrecualificado para su puesto, con lo que España bate así el récord europeo de titulados sin un trabajo acorde con su nivel.

Desde luego quien no se conforma con los récords es porque no quiere. Si bien es cierto que todos conocemos a brillantes estudiantes con su curriculum académico repleto de carreras, masters e idiomas, ejerciendo de camareros o administrativos, no es menos cierto que hoy en día, también hay mucho doctorado en puestos directivos que no saben hacer la O con un canuto, sobretodo si tenemos en cuenta que a la hora de contratar a alguien, muchas empresas prefieren a los jóvenes con muchos estudios que a los talluditos con mucha experiencia.

¿Los motivos? Pues yo, y tras mis últimas aventuras con los head hunters, los resumo en dos: los idiomas y el grado de moldeabilidad de alguien que al no tener experiencia debido a su juventud, acepta sin reparos lo que le dice su superior. Según me ha reconocido alguno de estos cazatalentos y por la experiencia que ya acumulo en mi retina, hay gente incompetente en puestos directivos por su sola capacidad de hablar y escribir el inglés como el mismísimo Shakespeare, mientras que otros, tal vez competentes, pero sin experiencia profesional alguna, se hacen con estos puestos, amparados por esa filosofía empresarial basada en la excusa de incorporar sangre nueva a la empresa, tan sólo por su condición de jóvenes con talento y futuro prometedor.

Terrible pero cierto y esta es mi conclusión tras varios procesos de selección en los que, aun quedando finalista, me ha ganado alguien más joven que yo. A pesar de mi inglés, mi curriculum y mi experiencia. Y aún hay más, en esos casos, la solución acaba siendo adaptar las funciones del puesto a la persona elegida, y no buscar a la persona más adecuada al perfil que el puesto requiere. Así, aún reconociendo que se pierden oportunidades y también habilidades y eficacias en los puestos directivos, algunos jefes tienen la seguridad de que su puesto no peligra porque el que acaba de entrar pueda ser mejor que él.

También te diré que tras hablar con muchos de estos masters del universo, me pregunto dónde ha quedado el afán de superación que teníamos entonces. Cuando acabé mi carrera de periodismo, por supuesto quería ser periodista, pero no se me ocurrió plantearme en ningún momento que nada más guardar mis apuntes del último curso, algún medio de comunicación me iba a contratar como redactor jefe de cualquier canal de televisión. Siempre pensé en la ambición y en ir alcanzando mis metas paso a paso.

Sin embargo, hoy esto ha cambiado, muchos de los jóvenes que acaban sus masters, se quejan de no poder acceder inmediatamente a los principales puestos directivos de las empresas y de tener que empezar desde abajo. ¿¿?¿

Ya no sé si todo este debate y la realidad laboral que nos envuelve es una muestra más de la hipocresía de nuestro país, o tal vez es que va siendo hora de que yo le haga un reset a mis neuronas. En mi última entrevista de trabajo para un puesto de dirección de marketing en una importante empresa, ante la pregunta del Director General ¿Qué crees que habrás conseguido dentro de un año?, yo me equivoqué al enumerar la posible lista de objetivos que me comprometía a conseguir para la empresa. La respuesta acertada, la del joven sin experiencia, era: quiero tu puesto.

El problema es que cuando en mi próxima entrevista yo conteste eso, me dirán que tal vez ya estoy algo mayor para tantas pretensiones. Y dejamos para otro día las diferencias entre contratar hombres o mujeres y las habilidades que algunos tienen para vender humo!!

País!!

Marg

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Jo, vaya vuelta más amarga Marg.

Ahora que estoy abandonando el grupo de los jóvenes que empiezan me has preocupado, porque yo dentro de un año quiero el puesto de mi jefa,jeje.

Pero que conste que yo empecé desde abajo eh??

Anónimo dijo...

Ja ja, Lucía para endulzar el tema, te diré que yo creo que es bueno querer el puesto de tu jefe porque eso es ambición sana y debe existir. Lo malo es cuando ambicionas algo sin nada detrás y te limitas a vender humo.
Un abrazo

Anónimo dijo...

De ahí mi aclaración Marg!!

Son necesarias preparación y mucha experiencia para gestionar grupos o departamentos, si no pasa lo que tú comentas, que no se llevan bien.

 

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